La nueva Ley de Seguridad Privada, el giro que obliga a los condominios a tomarse en serio la prevención.

Incluso un condominio podría eventualmente ser considerado entidad obligada
¿Cuál es la señal del legislador con estos cambios?
La Subsecretaría de Prevención del Delito cuenta ahora con herramientas claras para sancionar a empresas de seguridad y también a las propias comunidades que incumplan sus deberes. Los administradores ya no podrán alegar desconocimiento frente a la falta de estudios de seguridad, la ausencia de planes formales o la utilización de personal inadecuado para funciones críticas. En un escenario de creciente preocupación ciudadana por la delincuencia, la señal del legislador es inequívoca: la seguridad privada deja de ser un espacio difuso y pasa a ser un componente regulado y coadyuvante del sistema de seguridad pública.

La capacitación necesaria para ser un profesional en seguridad privada
Para los comités y administraciones responsables, el mensaje es directo. Cumplir la ley no es un trámite más, sino una obligación que impacta en la vida diaria de los residentes: obliga a revisar contratos, redefinir funciones, capacitar adecuadamente al personal y, sobre todo, asumir que la improvisación en seguridad ya no es tolerable. La seguridad de los vecinos y la estabilidad financiera de la comunidad están, hoy más que nunca, ligadas a la capacidad de adaptarse a este nuevo marco normativo. Ignorarlo no solo sería un error jurídico; sería, también, una grave irresponsabilidad. ¡En la actualidad no debemos subestimar a la seguridad privada!